La fitocronotopología de Simak

Publicado originalmente en Máquina Combinatoria

El tiempo ha sido una atesorada necesidad que se ha buscado, valorado y pensado desde la filosofía, como magnitud en las ciencias o en la literatura como la sucesión de eventos de una narración, sea esta metódica o transgresiva. Se la ha categorizado como cronotopo, como tiempo verbal o literario, según se algunos teóricos. Dada la importancia que tiene el tiempo su complejidad no solo es académica, sino es un aspecto indispensable de las sociedades. Es por eso el ordenamiento de la vida cotidiana como tal, que se ve en horarios, relojes, cronograma, fechas, plazos y eventos de todo tipo.


En los productos de ficción especulativa el tiempo ha sido abordado como recurso, herramienta, enemigo o aliado. Desde los trabajos iniciales victorianos hasta la gran variedad imaginativa de la edad de oro de la ciencia ficción, el tiempo ha permitido la ideación de máquinas hasta extraordinarias habilidades o aflicciones para atravesar el tiempo.

En la novela All flesh is grass (1965) Clifford D. Simak logra singularizar la idea del espacio-tiempo, gracias a su naturaleza literaria como cronotopo. El autor logró convertir el sencillo pueblo de Milville en una colonia de entidades extraterrestres fitomorfológicas. Allá estos entes como seres inteligentes y organismos colectivos, con forma de flores, han superado los límites espaciales, y han encontrado en el tiempo la solución en la demanda de espacio vital.

Tales organismos eligen esta comunidad que pasa de la tranquilidad, la ruralidad y la cotidianidad hasta convertirse en la burbuja o el hábitat fitocronotopológico en la que el acceso al tiempo permite, tanto a flores, como algunos humanos, divisar la geografía a lo largo del suceso de eventos. La habilidad extraterrestre les posibilita que tal lugar, como recurso, pueda hacerse ilimitado si se avanza o se regresa a lo largo de su línea histórica-temporal, haciendo una que sea colonizable, lo que en otro momento no lo fue para estas extrañas criaturas de aspecto floral. Se trata de otra forma de abordar el viaje en el tiempo de manera distinta como herramienta para la supervivencia.

El pueblo simakiano se convierte en punto espacio-temporal de una pasiva colonización extraterrestre temporal, mientras la incertidumbre caótica y el aislamiento rompen el curso de la cotidianidad humana. En este contexto, es involucrado el narrador como emisario de lo no humano, ante representantes terrenales, en un ambiente de duda y desasosiego. Con ambas partes se piensa en la inminente destrucción al no darse el diálogo o la convivencia, marchando el tiempo rumbo a la desesperación por las más oscuras posibilidades.

All flesh is grass es una obra que viene a interés en esta época de encierro de poblaciones por emergencias sanitarias. Con su argumento podemos reflexionar este hecho contemporáneo, dado que se alude al aislamiento al que se somete el pueblo Milville de manera tan repentina e inesperada. Tal encierro afecta a la vida de las personas, además que se lo trata como algo inusual que condiciona la cotidianidad misma de las personas que deben aislarse y limitarse en su contacto con el exterior. En este sentido, la posibilidad que ofrece la ciencia ficción simakiana es actual, porque nos hace ver la vida desde el aislamiento generalizado ante eventos que rompen con la realidad diaria.

La ciudad paranatural de Leiber

La relación entre el escritor, su narración y las ciudades ha sido históricamente excusa, técnica y base para las grandes creaciones literarias, sea como parte de una relación de amor u odio, centro de la decadencia o la opulencia, las ciudades son la ambientación en la que converge todo lo posible e imposible.

Ilustración de Virgil FinlayEn  Our Lady Darkness (1977) de Fritz Leiber se presenta una compleja relación entre el artista y la ciudad de San Francisco, esta relación enriquecida por el desarrollo individual, histórico y urbano, apoyado por una intertextualidad permanente, hace que esta compleja obra explore el recóndito origen de la ciudad bebiendo de una nueva ciencia negraconocimiento paranatural, llamada megapolisomancia, considerando las ciudades grandes como necrópolis o centros de edificios que concentraban la decadencia, la muerte y horrores de la modernidad, siendo capaz de controlarse y destruirse.

La mística paramentación u oscuro arte planteado por un misterioso y excéntrico hombre, permitiría dominar las ciudades, acabar con grandes edificios y conectarse favorablemente con los habitantes de estas tumbas habitables, comparadas con las pirámides y grandes obras arquitectónicas, como lo son las entidades paramentales.

Relacionando sus divagaciones e ideas sobre este extraño proceder, Leiber entreteje la vida cotidiana de los habitantes de San Francisco, los ficticios misterios de autores como el poeta de lo extraño Smith y el cultor del horror cósmico Lovecraft, los secretos de London, Sterling, Bierce e incluso el origen del famoso detective de Hammett, y una macabra urbanización simbólica que se transforma en una dama de la oscuridad.

Contrario a un cliché realista mágico, en el que existe superposición zlotchewiana bidimensional de realidades, el Frisco paranatural del autor californiano es una urbanización real en la que convergen pasiones oscuras, el dolor por la muerte, el horror de la cotidianidad y la convergencia de las relaciones intra-urbanas de las que se obtiene la megapolisomancia, técnica leiberiana en la que se reescribe una ciudad paranatural, con su colina dentada y su antena repetidora de televisión, donde un Westen logró adentrarse en las profundidades extrañas en la ciudad de niebla y damas marrón pálido.

WiHM: El mes de febrero para resaltar las cultoras del terror

El proyecto de Ladies of Horror Fiction es una idea para apoyar, resaltar, rescatar y promover la labor femenina en la literatura de terror. Lastimosamente para estas épocas todavía se sigue viviendo la discriminación, indiferencia o subestimación de lo que puede hacer la mujer en la literatura, a pesar contar con admirables antecedentes como Mary Shelley o Gertrude Barrows.



Entre el apoyo que ofrece LOHF está un directorio, reseñas, recomendaciones, menciones, eventos, reconocimientos y muchos más, y también cuenta con la idea de Women in Horror Month, este evento internacional en su onceavo año, destinando el mes de febrero para hablar de las creadores y cultoras de horrores no solamente en la literatura, también apoyando la pantalla chica o la industria del cine, sea a la cabeza o contribuyendo en parte a la industria del terror, para visibilizar su labor y acercarlas a más público que valore lo que hacen.

Una iniciativa genial que rebosa de creatividad e incluso invita a quienes quieren apoyar y participar a crear para mostrar su talento, desde diferentes plataformas y técnicas, así como el talento de las creadoras de pesadillas, incluso siendo posible crear contenido invitando a la gente a la donación de sangre.

Este espacio debe ser aprovechado y tomado por las escritoras y creadoras que quieran difundir y compartir sus trabajos, para que logre valorarse su labor y aporte a las infinitas posibilidades de pesadilla que su creatividad puede ofrecerle al público.