Sobre el radiotelescopio

Abandonado sin explicación desde 1939, esta estructura, que se dedicaba a la recepción de ondas de radio provenientes de la inmensidad cósmica, no muestra ahora presencia ni actividad alguna, su gran antena parabólica se alza bajo las noches estrelladas y bañadas por la luna, solitaria, esperando por compañía desde otras fuentes de radiación electromagnética.

El centro de recolección de datos pasa los días apacible mientras su fachada exhibe con nostalgia los signos del pasar del tiempo. A pesar de esto se mantiene en pie, sin expectativa ni espera alguna por hombres en busca de información en el espectro electromagnético, el cual exhibe sus variaciones en la grandeza del universo.

Aquí, ante el inminente caos, solo habita la melancolía.

0 comentarios:

Publicar un comentario